Memoria Pedorrilla 03-01-2026

A las 11:00 Carlos y yo (Vicky) preparamos las sacas con el material necesario y comenzamos a andar por la senda que llega a la Pedorrilla. Fuimos lentamente porque se nota que esta senda no hay movimiento, por lo que vimos oportuno mejorar el estado de esta para poder caminar sin quedarnos enredados en las zarzas. A las 12:26 llegamos a la boca y, para nuestra sorpresa, salía agua de uno de los agujeros de la cueva. En ese momento fuimos conscientes de que no podríamos cumplir nuestros objetivos del día, pues estos se basaban en comprobar si el sifón terminal estaba seco y en ver unas galerías superiores que fueron topografiadas hace muchísimos años. Con esto queda claro que no hace falta un reventón para que la Pedorrilla se llene de agua, con las crecidas que ha habido este último mes (diciembre) es suficiente para no poder pasar por el Sifón Cerrada.
Al tener este panorama, lo que hicimos fue ponernos el casco y meternos por la boca de la cavidad para ver cómo se encontraba todo. En la diaclasa Antoñita había un palmo de agua que corría. Fuimos con las botas de agua y así no nos mojamos. Seguimos avanzando y Carlos consiguió ver de donde venía la gran mayoría de agua que llena la cueva. La mayor parte del agua viene de una diaclasa estrecha impenetrable que se encuentra a la izquierda de la diaclasa Antoñita. Ya no pudimos avanzar más por lo que nos dimos la vuelta hasta llegar al coche.
Fue un día curioso porque, a pesar de no haber hecho lo que pretendíamos, ya tenemos más datos sobre el funcionamiento de la parte activa de esta cavidad. Algunas de las teorías que teníamos no coinciden con lo que hemos visto, así que habrá que seguir investigando para ver por donde podría continuar esa red de galerías para llegar hasta Chorros.

Fotos de esta actividad se pueden ver en la GALERÍA DE FOTOS.