Paralelo a la actividad de buceo, se realizan actividades conjuntas. Por un lado se afronta la extracción de datos de los cuatro dataloggers del interior de cavidad de los sectores 1 (Surgencia, Petit Riu y Lago del Brillo), sector 2 (Acceso Espeleuka en Río Blanco) y, sector 3 (CM100 en Sifón Mateo).
Por otro lado se realiza una inspección en la estación metereológica de la Cañada de los Mojones por un mal funcionamiento de la presión barométrica, verificando que carece de reparación, es necesario sustituir su sensor, útil para la compensación de los niveles de los dataloggers. Para ello estamos los compañeros Juan Melero, Carmina, Juan Antonio, Rosalía y Juan Leandro.
Tenemos que acercarnos a CM100 coordinados con los tres compañeros Miguel Pallarés, Jesús Sánchez y Marcos Aguilera, que sacan a boca el datalogger del sifón Mateo, que mediante un ordenador portátil con el lector cedido por el parque, se extraen sus datos de casi un año. Tienen que volver a entrar a colocarlo de nuevo en su soporte. Tuvieron que equipar la cavidad para acceder al sifón.
El datalogger de Río Blanco se saca anteriormente pudiendo extraer sus datos el viernes con otro lector de Antonio G. y su ordenador portátil, introduciéndolo de nuevo al día siguiente. Se observan claramente las diez borrascas con nombre anteriores.
Por la surgencia entran a por los dos datalogger los compañeros Antonio González, Ginés Parra y Alfonso Gómez, pudiendo extraer datos con el lector de Antonio y una tablet en Windows del club Extopocien. Un pequeño extravío por despiste es la única incidencia que hubo, sin contar que la parte del sensor que mide conductividad electrica no funciona bien, referente al Lago del Brillo, el cual costó mucho sacarlo de su soporte.
La radiolocalización se realizó según el horario previsto. Al llegar a la zona estimada ya estaba en marcha la señal, acusando su parada a las 20:23. Se pudo acusar bien su señal para poder aproximarse a la zona de trabajo, pero resultó imposible realizar lecturas de rumbo para posicionar la «zona cero», la vertical donde se encuentra la baliza emisora. Se estableció un radio estimado de 20 metros a través de intensidad de señal, es lo único útil que se pudo tomar. Estaba también la posibilidad de mandar mensajes desde el interior a superficie, pero tuvieron problemas en el emparejamiento desde bluetooth desde baliza a móvil.
Fotos de esta actividad se pueden ver en la GALERÍA DE FOTOS.

